Sátira en Alemania: provocación deseada
Ya sea Dieter Nuhr, Jan Böhmermann o Carolin Kebekus, una destacada generación de cabarettistas cómicos, guionistas y artistas de acción representa una vibrante cultura satírica en Alemania, que disecciona la política y agudiza los debates más controvertidos. La Ley Fundamental, la Constitución alemana, garantiza en su artículo 5 tanto la libertad de expresión como la libertad artística. Por lo tanto, la sátira está protegida como forma de arte. Los tribunales alemanes han reconocido en numerosas sentencias que la sátira es una forma de exageración que recurre deliberadamente a la provocación y que, por su naturaleza, no tiene por qué ser objetiva ni neutral. Especialmente en el debate político, la burla y las parodias mordaces, así como las caricaturas, columnas y canciones, forman parte esencial de la cultura del debate. En numerosos programas de televisión populares, como “Nuhr im Ersten”, “Die Anstalt” o “heute-show”, los cómicos ridiculizan con gusto a los principales líderes políticos.